| 8 de mayo: Noches de Copa y corazones calientes |
![]() Fernando Galetto El 8 de mayo es una fecha significativa, especial, inolvidable y tremendamente grande en la vida centenaria de San Lorenzo. Dos sucesos en la Copa Libertadores, la dejaron grabada para siempre en los días gloriosos de la Institución. El primero, se remonta a 1996. Instancia de octavos de final. El Ciclón que dirigía Héctor Veira superó ajustadamente a Peñarol (3-2) en el partido de ida y debió jugarse entero en el mítico Centenario de Montevideo. ¡Vaya si lo hizo! Más de ocho mil seguidores azulgranas observaron en el propio estadio uruguayo, una de las goleadas más avergonzantes que recibió el laureado cuadro aurinegro actuando de local: 5-1. ¡Majestuoso!. ![]() Paulo Silas Roberto Monserrat (2), Claudio Biaggio (2) y Javier Arbarello, firmaron la "manita" que colocó el sueño americano en la siguiente fase, además de colaborar en la rúbrica de un fútbol contundente, inapelable, lujoso, inteligente y brillante que plasmó todo el equipo. Aquel día, Oscar Passet; Mario Escudero, Oscar Arévalo, Oscar Ruggeri, Damián Manusovich; Roberto Monserrat, Fernando Galetto, Claudio Rivadero, Paulo Do Prado Pereira "Silas" (Gustavo Quinteros); Claudio Biaggio (Ariel Montenegro) y Javier Arbarello, abrazaron la gloria y ocasionaron el delirio en Boedo. ![]() D'Alessandro feliz, Abreu amargado. Doce años más tarde, en el año del Centenario, el 2008, San Lorenzo de Almagro le generó a River Plate una de las humillaciones deportivas más dolorosa de su historia. Asimismo, ocasionó un éxtasis de placer inmenso en la parcialidad azulgrana. La casualidad, también hizo que la etapa copera fuese octavos. Durante el primer clásico, triunfo intenso en el Pedro Bidegain (2-1). La revancha, con un Monumental colmado por sesenta mil aficionados, resultó dramática, tensa y notable. Los millonarios vencían por dos goles y el team que conducía Ramón Díaz sufrió la expulsión de Diego Rivero y Jonathan Bottinelli, pero nada pudo quebrar al poderoso Ciclón, que sacó el coraje indomable del gaucho e igualó con dos anotaciones de Gonzalo Bergessio. El Ciclón jugó a puro corazón, garra y con un orgullo altamente valorable. ![]() Boedo festeja, River sufre. En esa noche de Nuñez, Agustín Orión; Adrián González, Sebastián Méndez (Gastón Aguirre), Jonathan Bottinelli, Diego Placente; Diego Rivero, Juan Manuel Torres, Walter Acevedo (Pablo Alvarado), Andrés D'Alessandro; Andrés Silvera (Santiago Hirsig) y Gonzalo Bergessio, se convirtieron en los gladiadores históricos, que dejaron un "silencio atroz" en el corazón riverplatense. Dios quiera que la historia futura del fútbol, vuelva a regalarle al Club noches mágicas de Copa, como estas dos que perdurarán por siempre en la memoria de los seguidores y asociados, que las vivieron de un modo inmenso de pasión y alegría. 07-05-2010. 12:50 hs. |




